viernes, 31 de marzo de 2017

El Quijote y las armas

 EL QUIJOTE Y LAS ARMAS.  

Una reciente, provechosa y siempre trabajosa lectura del Quijote de Don Miguel de Cervantes Saavedra, en su segunda edición conmemorativa de los 400 años (1605 – 2005),* nos obligó a acudir repetidas veces al pie de página, en busca de referencias sin las cuales resulta dificultosa la comprensión acabada del texto. Los numerosos arcaísmos, refranes y giros en desuso del castellano antiguo, nos enfrentó también a un vocabulario de armas con términos en ocasiones desconocidos. Reproducimos un digesto de este último, en el que también incluimos vocablos referentes a temas militares, náuticos, policíacos y de cacería. Cuando la explicación “entrecomillada” brindada por la referencia y el glosario de la edición, nos pareció escueta para la comprensión de lo descrito, ampliamos lo allí expuesto o desarrollamos el tema en su ausencia.
                    
José Luis Mignelli
                 
Glosario
                
Acerado: “De acero.” Referencia a la acerada cota de mallas utilizada por Roque Guinart.
Adalid: “Capitán, caudillo.” Jefe militar o político.
Adarga: “Escudo ligero de piel.” Escudo de cuero con forma ovalada o de corazón, eficaz contra la espada y la lanza. Fue usado por la caballería musulmana (addárqa), durante su dominación en España (Al Ándalus), la que dio comienzo con la batalla de Guadalete en 711.
Adelantado: “Gobernador de territorios fronterizos.”
Afrenta: “Injuria entre personas de igual categoría.”
Agravio: “Injuria entre personas de distinta categoría.”
Ahijado: “Vínculo que contrae el caballero novel, respecto del que lo apadrina.”
Al arma: “Alarma. Poner en alerta, en alarma. Combatir.”
Alabarda: “Asta con una hoja aguda y una cuchilla transversal.” La alabarda presenta contera en su extremo inferior y un cubo con aletas en el superior, a fin de asegurarla en el asta, el que remata en una hoja aguda de posición vertical o moharra, cruzada mas abajo por una transversal llamada veleta. Esta última presenta filo recto o curvo en un extremo, terminando en punta por el otro. Su origen en Europa se remonta a Suiza a mediados del siglo XIII. Fue por mucho tiempo símbolo de los sargentos de infantería (hasta principios del Siglo XVIII), y posteriormente de los guardias reales.
Alcaide: “Gobernador de un castillo.”
Alcaidía: “Fortaleza gobernada por un alcaide.”
Alcalde de corte: “Juez de lo criminal.”
Alcalde: “Máxima autoridad municipal y juez de paz.”
Alfanje: “Sable curvo.” Denominación genérica para designar a un sable corto de origen morisco, con hoja ancha, curva y un filo corrido al exterior.
Alguacil de corte: “Funcionario a las órdenes de los alcaldes de corte.”
Almete: “Yelmo, casco.” Vid yelmo.
Altanería: “Cetrería, caza con aves de presa.”
Arcabucería: “Grupo de arcabuceros.”
Arcabuz: (A tiro de) Arma larga de fuego con empuñadura curva y bajo calibre, provista de una llave de mecha o serpentín, anterior a la aparición del mosquete. (Siglos XV, circa 1424). Su nombre deriva del holandés Haakbus, vocablo que hace alusión a su mango curvado o en forma de gancho. En un principio la ignición se lograba mediante un alambre al rojo vivo, que hacía contacto con el sebo en el oído del arma, evolucionando mas tarde a un sistema de mecha fija. Este consistía en un brazo con forma de “S” que sostenía la mecha por su extremo superior, y que entraba en contacto con el sebo operando sobre el inferior. Finalmente se desarrolló el serpentín porta mecha, que inflamaba la pólvora depositada en una cazoleta conectada al oído, al oprimirse un disparador independiente que presionaba un resorte o muelle. El arcabuz fue sustituido por el mosquete (Siglo XVII), de mayor calibre (10 en libra), y más peso, por lo que en sus orígenes se lo disparaba asistido con una horquilla de apoyo y una almohadilla que protegía el hombro del mosquetero. Su nombre es asociado a la palabra italiana Moschetto, que para algunos refiere a Halcón y para otros a Moscovia, un presunto y discutido lugar de origen.
Arco turquesco: “Arco con perfil de doble curva.” Por oposición al arco monolítico de una sola curva como el gran arco inglés, que alcanzaba la altura de un hombre y estaba confeccionado con madera de tejo. Los de doble curvatura, fueron por lo general arcos compuestos, formados por capas de hueso, tendones, madera, asta o bambú. Luc y Tina Pauwels, en su Historia de Ucrania traducida al español por Néstor Luis Montezanti (Antigua. Buenos Aires, 2017), señalan respecto de los escitas: ..."sus arcos estaban compuestos de diversos materiales (madera, cuerno, tendones), lo que les daba una resistencia y una flexibilidad superiores a las de los arcos de madera. Se podían fabricar pues más pequeños y manuables. Ventaja considerable cuando se trata de usarlos desde la silla de montar." Señalan a continuación que al ser la flechas más pequeñas, cada jinete "podía llevar consigo de doscientas a trescientas" y "que la fabricación de un arco así demandaba entre cinco y diez años de trabajo", motivo por el que eran extremadamente cuidadosos con ellos. Los sármatas, otro pueblo indoeuropeo pariente de los escitas, contaron con una élite de feroces mujeres amazonas "a quienes se les quema o corta el seno derecho para tirar mejor con el arco." 
Arma blanca: “La que no tiene distintivos, la propia del caballero novel, la que está limpia”. Lo expresado refiere a la falta de emblema en el escudo, sin particiones ni figuras, denominada “mesa de espera.”
Armada: “Ejército.”
Astillero: “Percha en la que se colocaban las armas.”
Azcona: “Lanza corta.”
Babera: “Parte del yelmo que protege la mandíbula.”
Baciyelmo: (En el Quijote) “bacía que valía como yelmo.” Don Quijote sostenía que esta bacía era el yelmo de Malino, rey moro del Orlando Enamorado, cuyo verdadero nombre es Mambrino.
Bajel: “Embarcación de aparejo redondo.”
Ballesta: Capaz de perforar con su virote una cota de malla a 150 metros de distancia, fue prohibida por la Iglesia en el Concilio de Letrán de 1.139, excepto en la guerra contra los infieles. Consta de un arco de acero muy fuerte (monolítico o compuesto de varias láminas metálicas), pero de una sola curvatura, montado sobre una base provista de ranura, para dar cabida al perno o saeta. El mecanismo de disparo consiste en una fuerte cuerda impulsora (vegetal o de tripa trenzada), que se libera accionando un gatillo. Podía ser tensado manualmente por medio de un estribo que se afirmaba en el pie contra el piso, o por un mecanismo conocido como armatoste. Su origen se remonta a Asia (China, circa 400 A.C.), y fue conocida en Europa en el Medioevo. (Siglo X)
Bandín: “Asiento en la popa de un navío.”
Bando: (Poner en) “Reagrupar, convocar.”
Baronía: “Territorio sobre el que ejerce jurisdicción un barón.”
Batalla: “Singular combate entre dos caballeros.”
Batel: “Barca.”
Batería: (Dar) “Atacar.”
Baza: (Hacer) “Vencer.”
Bergantín: “Barco pequeño y ligero.”
Bizarro: “Curioso, Apuesto.” Abnegado y valiente.
Bocinas: “Cuernos de caza.”
Bodoque: “Bola de barro.” Bola de barro endurecida al aire, del tamaño de una bala rasa que se disparaba con la ballesta.
Borceguí: “Bota de montar.”
Borla: “Insignia de los graduados.”
Buido: “Acanalado, muy afilado.”
Caballería andante: “Profesión, regla u orden de los caballeros aventureros.”
Caballería de la costa: “Cuerpo de jinetes que repelía a los corsarios.”
Caballero andante o aventurero:”El que andaba por el mundo buscando aventuras.”
Caballero secreto: “El que no hace público el nombre de su dama.”
Caballero: “Torre de vigía, hidalgo con fortuna.”
Cadahalso: “Tarima para contemplar un acto público.” Lugar donde se daba la muerte en las ejecuciones públicas.
Calar visera: “Bajar la visera.”
Campear: “Combatir, guerrear, manifestarse, salir.”
Campo seguro: “Terreno para el enfrentamiento.”
Campo: “Superficie total e interior del escudo, donde se dibujan las particiones y figuras.”
Canelón: “Látigo trenzado.”
Cañas jugar: “Participar en un torneo de cuadrillas a caballo con lanzas.”
Capitana: “Nave en la que va el jefe de una escuadra.” Nave insignia.
Carcaj: “Cilindro hueco para llevar flechas.” Conocido también como aljaba, podía tener tapa y se llevaba cruzado en la espalda con la abertura dirigida hacia el hombro izquierdo, cuando el arquero era diestro, o colgado de la cintura.
Castellano: ”Alcaide o gobernador de un castillo.”
Cautivo: “Prisionero.”
Cava: “Foso.” Foso protector que circundaba la muralla exterior de un castillo, al que se accedía por un puente levadizo que protegía la entrada, defendida también por una reja llamada rastrillo y eventualmente una barbacana o revellín, fortificación que protegía el extremo exterior del puente. Las murallas almenadas contaban en la parte superior con el adarve, camino que permitía el tránsito y posicionamiento de los defensores del castillo, nombre este último derivado del latín castellum.
Caza de Montería: “Acompañada de monteros y ojeadores. Provista de puestos, paranzas y veredas.” Con “ojeadores que espantan las presas hacia donde se apostan los cazadores. Repartidos los lugares donde se espera a los animales (puestos), los señalados para que se escondan los cazadores (paranzas) y las partes del terreno que cubre cada uno desde los puestos (veredas).” La caza del jabalí era practicada por la nobleza europea, a caballo y con venablo o lanza corta. También con espadas de caza, algunas de las cuales presentaban una cruceta en el último tercio de la hoja, para mantener alejado al animal acuchillado que seguía dando pelea.
Cazador de altanería: “El que emplea aves de presa adiestradas.”
Celada de encaje: “La que podía encajarse sobre la coraza.”
Celada: “Casco que podía cubrir la cabeza y la cara.”
Centinela: “Velar, vigilar.”
Cerrar: “Trabar batalla, embestir, acometer.” De ahí la voz de guerra: “Santiago y cierra España”, como invocación de los españoles a Santiago Apóstol antes de entrar en combate.
Cetro: “Bastón de mando, símbolo del poder real.”
Chusma: “Marinería, conjunto de marineros.”
Chuzo: “Palo con pincho.”
Cimitarra: “Sable corto usado por turcos y persas.” Arma blanca provista de una hoja con curvatura irregular originaria de Persia y un solo filo corrido al exterior, cuyo verdadero nombre es Shamshir (Cola de león en iraní o farsi). Por extensión se aplica también al Kilij y a la Pala turcas, así como al Talwar de indios y afganos. El vocablo de origen europeo, alcanza también al Badelaire, sable curvo pequeño y de inspiración oriental, utilizado en Europa en los Siglos XIV, XV y XVI.
Cofradía: Utilizado ocasionalmente en el Quijote con el sentido de “pertenecer a un grupo de ladrones o rufianes.”
Comisario: “Alguacil encargado de conducir a los condenados.”
Cómitre: “Oficial que dirigía a los remeros.”
Compas de pies: “Juego de pies que se realiza al practicar la esgrima.”
Competiente: “Competidor, combatiente.”
Contendor: “Contendedor, contrincante.”
Contramina: “Túnel para contrarrestar la del enemigo.” Vid Mina.
Contrario: “Rival.”
Contrastado: “Contrario.”
Contrastar: “Desafiar.”
Corbacho: “Látigo.”
Corso: “Expedición pirata.” En rigor marinos que poseían una patente de corso o carta de marca, expedida por un gobierno, para atacar, abordar y asaltar con su barco a los buques mercantes de una nación enemiga, o a los mismos piratas.
Corvo: “Curvo, arqueado.” Aplicable a los sables de hoja curva.
Cosario: “Corsario, pirata.”
Coselete: “Coraza.” Se componía de peto, espaldar y gola.
Cota: “Armadura de mallas a modo de camisa.” La cota de malla cubría desde el cuello hasta arriba de las rodillas. Fue a su tiempo reemplazada por el arnés blanco.
Crujía: “Pasillo que recorre el barco entre los bancos de los remeros." O entre las baterías de cañones, o las hileras de celdas en los pabellones de las cárceles.
Cuadrilla: “Referencia a la Santa Hermandad.”
Cuadrillero: “Miembro y jefe de una cuadrilla.”
Cuartel: “Parte del escudo.” Cada una de las divisiones de las que se compone un escudo. Normalmente era cuartelado, por el cruce de una línea horizontal y otra vertical.
Cuatralbo: “Comandante de una flota de cuatro boques.”
Cuchillada: “Golpe dado con el filo de la espada.”
Cuchilladas, estocadas, altibajos, reveses y mandobles: En el mismo orden: “golpe con el filo de derecha a izquierda, golpe con la punta, golpe dado de arriba abajo, golpe de izquierda a derecha, golpe con el brazo rígido, moviendo la espada solo con la muñeca.”
Cuento: “Regatón o contera de la lanza.”
Cuerda: “Mecha.” La que se usaba en los mosquetes provistos de llave de mecha o  serpentín. Su quemado era lento ya que estaba impregnada de salitre y daba un ascua muy viva que era preciso mantener. Posteriormente se utilizaron en los proyectiles esféricos explosivos de artillería, cuya manipulación era resistida por los artilleros en razón de su peligrosidad.
Damasquino: “De acero de damasco, bien templado y adornado con metales preciosos.” Debe distinguirse el acero de Damasco (wootz), con el damasquinado, consistente en la ataujía de metales finos como la plata y el oro sobre el hierro y el acero.
Dardo: “Lanza pequeña.” Corta y arrojadiza, que también se podía blandir, vgr. la de los antiguos espartanos (aunque también usaron picas contra la caballería), y la de los zulúes africanos. En la actualidad el término aplica también al rehilete, consistente en una pequeña flecha que se arroja a un blanco con finalidad lúdica, provista de punta o púa en un extremo y aletas para su estabilidad en el vuelo por la otra. También se llama rehilete a las banderillas que se clavan al toro en las corridas.
Derrota: “Dirección.” Rumbo tomado por un navío.
Desaguisado: “Agravio, deshonrar, agraviar.”
Despenar: “Matar.” Acción piadosa de dar muerte a los gravemente heridos en combate. Vid Quitapenas, en glosarios de este blog.
Despojo: “Botín, trofeo.”
Destreza: (De la espada) “Esgrima.” “Arte de la esgrima.”
Domeñar: “Someter, doblegar.”
Duques/Duque/Duquesa: Cuyos títulos, dominios, territorios de su propiedad y/o sujetos a su jurisdicción se desconocen, pero que otorgan a Sancho el gobierno de un poblado al que llaman Ínsula Barataria. “De hecho en ningún momento se dice el título de la Duquesa. José Antonio Pellicer, en 1797, señaló que los Duques de Luna y de Villahermosa tenían una “casa de placer” en Pedrola (en la actual provincia de Zaragoza), en la misma orilla occidental del Ebro por la que discurre el itinerario del Quijote.”
Durindana: “Nombre de la espada de Roldán en el Orlando furioso de Ariosto; también llamada Durendal o Durandarte,” o Durandall. Otras famosas espadas que correspondieron a personajes míticos o históricos fueron, solo a modo de ejemplo: Notung la espada forjada por Sigfrido, Joyosa la que blandía Carlomagno y Excalibur la que el Rey Arturo liberó de la roca.
Encaje: “Pieza del yelmo.”
Escopeta de rueda: “La que tenía un pedernal que rozaba contra una rueda.” Arma larga con llave de rueda (Siglo XVI), llamada también de rosa o de fuego que rozaba contra una pirita (sulfuro de hierro). Constituyó el antecedente inmediato de la llave schnapp hann (pica la gallina), voz holandesa que alude a la similitud entre la acción del pico del ave, con el can o pie de gato provisto de una piedra tallada de pedernal entre sus mandíbulas, al momento de caer sobre la batería; y la de chispa con rastrillo y tapa cazoleta en una sola pieza con forma de “L”, cuya invención se atribuye a Marin Le Burgeoys. Esta última, utilizada entre los siglos XVII/XIX, se aplicó no solo a pistolas y mosquetes, sino también a los cañones de los barcos de guerra por iniciativa de Sir Charles Douglas capitán del navío inglés Duke, contando con ella la flota inglesa en 1790, la francesa en 1800 y la española poco antes de Trafalgar (1805). La de rueda nunca fue masivamente utilizada en el ámbito militar, salvo menguadas excepciones, debido a su alto costo de fabricación. Conforme a Bernal Díaz del Castillo los términos arcabuz y escopeta llegaron a utilizarse en forma indistinta, y solo a partir del Siglo XVII fue considerada la segunda un arma meramente deportiva que podía disparar perdigones. Las primeras escopetas fueron ordenadas por el Gran Capitán Gonzalo de Córdoba (1500), a armeros venecianos. Eran de retrocarga y de quebrar y disparaban proyectiles sólidos. La ignición se originaba mediante llave de mecha y su nombre procedía del italiano Scoppio (detonación).
Escuadrón volante: “Tropa de apoyo.”
Escuderil: “Relativo al empleo de escudero.”
Escudero: “Criado acompañante.”
Esgrima: “Combate.”
Espada (Juega una espada como el mas pintado): “Maneja la espada como el mejor.”
Espada de esgrima: “La que no tiene filo ni punta.”
Espada del Perrillo: “Aquella cuya marca era un animal pequeño grabado en la hoja.” Famosas espadas de lazo de los Siglos XVI y XVII, atribuídas al espadero Julián del Rey (que labró en Toledo y Zaragoza), también conocido como Julián el Moro, hispano árabe converso, que habría labrado espadas para el último rey nazarí de Granada Boabdil. Su punzón consistía en un perro o un pequeño animal con el rabo en alto, punzonado en la hoja y rellenado con cobre o latón. Se le adjudican también espadas ginetas de ancha hoja y buen filo utilizadas hasta fines del siglo XV, que corresponderían a la frase del Quijote: “con solo una espada y no de las del perrillo cortadoras”. También en Solingen y Passau, se conocieron espadas cuyo emblema era un lobo estilizado corriendo con el rabo huído, llamadas “del lobo”. Otra opinión sostiene que el “perrillo” pudo haber sido una marca de contraste o gremial, acreditando la buena calidad de una espada y no la marca del maestro espadero que la labró. Armeros posteriores a Julián del Rey, como Sebastián Hernández, utilizaron ocasionalmente en sus hojas la marca del “perrillo” como un símbolo que acreditase calidad.
Espada en cinta: “La que va en la cintura.”
Espada negra: “La que no tenía filo ni punta. Espada de hierro usada en esgrima.”
Espadachín: “Valentón.” Se llamó así al hombre diestro en el manejo de la espada y espadero al artesano que las labraba.
Espaldar: “Pieza de la armadura.” Protegía la espalda.
Espaldarazo: “Toque con la espada en cada hombro para armar caballero.” El aspirante podía también recibir tres golpes en el cuello con el plano de la hoja, después de pasar la noche en blanco, y previo compromiso de sostener la religión y la honra de la caballería. Vid en este blog “La mejor razón la espada.”
Espalder: “En las galeras, encargado de marcar el ritmo de remada.”
Estacada: “Terreno de combate.”
Estilo: El que “corresponde según las normas de caballería.”
Estocada: “Golpe con la punta de la espada.”
Estoque: “Espada larga.” Arma blanca con hoja de doble filo, vaciada a dos mesas delimitadas por una espina central, sección romboidal y punta aguzada y reforzada. Data del Siglo XIV y fue la segunda espada portada por el hombre de armas a caballo. Con ella penetraba en los intersticios del harnois blanc, para alcanzar el cuerpo de su enemigo.
Facinoroso: “Facineroso, malhechor.” Facinorosus. Proviene del latín facinus nefarium con el sentido de delincuente habitual.
Famoso: “Digno de fama, bueno.”
Fanal: “Farol que servía de insignia de la galera real.”
Fendiente: “Golpe de espada dado de arriba abajo.”
Ferida: “Herida.”
Ferir: “Herir.”
Ferrado: “De acero.”
Ferro: “Ancla.”
Fragata: (Ligera): “Corbeta, embarcación de guerra.”
Friscal: “Fiscal.” Termino utilizado por Sancho y corregido por Don Quijote.
Gala: (Hacer) “Preciarse y gloriarse de” una acción.
Galeota: “Galera pequeña.”
Galeote: “Delincuente condenado a galeras.”
Galera: (Echar a) “Condenar a remar en las galeras.”
Gallardete: “Banderola.”
Galope: “Marcha de la caballería, más rápida que el trote.”
Gastador: “En lenguaje militar zapador.”
General: “En Cataluña comandante de una flota de cuatro buques.”
Genízaro: “Soldado de infantería y especialmente de la guardia imperial turca.” Genízaros o Jenízaros (Nuevas tropas). En un sentido lato soldados de infantería altamente entrenados para la protección del sultán y el palacio real, reclutados entre descendientes de cautivos cristianos (1330). En un sentido amplio, comprende a indígenas americanos (genízaros), descendientes de la servidumbre española y/o producto de la mezcla de razas indias en la frontera de USA y Méjico. Reconocidos como grupo étnico por New México en 2007.
Gerifalte: “Ave de cetrería, ladrón, persona que sobresale en lo que hace.”
Gola: “Pieza de la armadura que protegía el cuello.”
Greba: “Parte de la armadura que protegía desde la rodilla hasta el tobillo.”
Grillos: “Grilletes.”
Grumete: “Muchacho que aprende el oficio de marinero.”
Guarda: “Guardián, centinela.”
Guerra buena: “Guerra justa.” Vgr. guerra defensiva.
Gurapas: “Condena en galeras.”
Hacha: “Antorcha” o también “instrumento cortante que se puede usar como arma.” El hacha como el cuchillo puede ser definida como arma – instrumento, sin perjuicio de que en ambos casos se pueda distinguir entre los ejemplares meramente utilitarios (herramientas, que pueden ocasionalmente fungir como armas de defensa), de los específicamente creados como armas ofensivas, tales la Francisca de germanos y francos y el Tomahawk de los nativos americanos, adoptado y perfeccionado mas tarde por los colonos del norte. Así también las llamadas hachas de armas, de guerra, de petos, las danesas o vikingas y las de abordaje.
Hidalgo escuderil: “El que era pobre.”
Hidalguía: “Nobleza.”
Hierro: “Arma de hierro.”
Hijodalgo: “Hidalgo, persona de clase noble.”
Imperatorio: “Que pertenece al emperador o a la potestad y majestad imperiales.”
Jaez: “Arnés.”
Jara: “Flecha.” Llamada también sagita del latín sagitta (flecha o saeta), y de sagittarius, arquero. La constelación de sagitario esta representada por un mítico centauro armado de arco y flecha.
Jarcia: “Cordaje, aparejos.” Conjunto de aparejos, cables y cabos de la navegación a vela. Pueden distinguirse las jarcias de amarre, común a todos los buques, las jarcias de labor y las jarcias muertas, que sujetan ininterrumpidamente los mástiles en forma tensa y lateral.
Jirón: “Pendón que remata en punta.”
Jubón de armar: “Jubón acolchado.”
Justiciar: “Juzgar.”
Lanzón: “Palo corto con punta.”
Las negras: Alusión del bachiller Corzuelo a las espadas de esgrima que transportaba el Licenciado, y que concluirá con el asalto de esgrima en el que el primero resultará perdidoso.
Levente: “Soldado de marina.”
Libro de caballerías: “Narración en que se contaban las hazañas de caballeros andantes.” Sesenta y tres libros o novelas de caballería que tuvieron amplia difusión en España y en menor medida en Portugal, Francia e Italia, hasta principios del Siglo XVII (1603). Entre ellos: Espejo de príncipes y caballeros, Policisne de Boecia, Amadís de Gaula, Amadís de Grecia, Amadís de Francia, Florando de Inglaterra, Floriseo, Renaldo de Montalbán, etc.
Lladre: “Ladrón.” En catalán.
Llevar: “Enfrentarse.”
Loriga: “Cota de malla ligera.”
Maestre de campo: “El que mandaba un tercio del ejército.”
Malandrín: “Maligno, perverso, bellaco.”
Malferido: “Malherido.”
Malla: “Armadura de tejido metálico.” Cota de malla.
Mandoble: “Golpe con el brazo rígido, moviendo la espada solo con la muñeca.” “Golpe dado con el brazo rígido.” También aplicable a la espada de dos manos o de lansquenete (mercenarios suizos y germanos), y por extensión a la de mano y media.
Mantener: “Jefe de caballeros en un torneo.”
Mesnada: “Grupo de hombres armados.”
Milite: “Soldado”
Minar: “Excavar un túnel para llenarlo de explosivos.” Vid contramina.
Mitra: “Capirote de los condenados por la inquisición.”
Nyerros i Cadells: Facciones catalanas duramente enfrentadas del Siglo XVI, que alcanzaba a todos los estamentos sociales, incluída la esfera gubernamental (Generalitat). La primera cuyo nombre deriva de Nyerr, actual Francia, estaba integrada por campesinos y bandoleros, que defendían a un sector de la nobleza compuesto por señores feudales. La segunda sostenía al sector contrario y a los citadinos barceloneses.
Partesana: “Arma parecida a la alabarda.” Se diferencia de esta en que carece de veleta, aunque en los hombros de su ancha hoja de posición vertical, rematan dos cuchillas idénticas, que terminan en puntas curvadas. Conforme a la inclinación de estas últimas, se las distinguía en corcesca, roncona o espontón. Su origen en Occidente data del siglo XIV.
Pedreñal: “Escopeta que se disparaba con pedernal.” Escopetas cortas o pistoletes provistos de llave de chispa. Dice Demaría que así se llamó a las pistolas de cañón muy largo con llave de rueda o a la española, utilizadas en Cataluña y producidas en Ripoll. Vid Rafael M. Demaría. Historia de las Armas de Fuego en Argentina. Buenos Aires, 1972
Perder tierra: En esgrima “retroceder” ante el avance del adversario. “En los primeros años del siglo XVII fueron muy vivas las polémicas en torno a si la esgrima podía ser considerada ciencia exacta, cercana a la geometría.” Alusión del bachiller Corchuelo en ocasión de desafiar al Licenciado.
Peto: “Pieza de la armadura que protege el pecho.”
Pistola: (Claudia Jerónima personaje del Quijote, portaba un par de ellas en el momento de su encuentro con el bandolero Roque Guinart). Arma corta de fuego cuyo nombre pudo derivar de Pistoia, ciudad italiana donde se habrían fabricado las primeras en 1540. Otra versión señala que ya se conocían en Alemania en 1512 y que su nombre procedería de una moneda homónima, cuyo diámetro era semejante al calibre de aquellas. Tropas montadas como los escopeteros a caballo o los estradiotes (mercenarios albaneses que portaban una lanza llamada estradiota), fueron los primeros en usarlas.
Pistoletes: “Arma de fuego, pequeño arcabuz.” También aplicable a pistola existiendo por aquél tiempo una sinonimia entre ambos términos. (Vid Demaría O.C.)
Pluma: “La pluma no embota la lanza.” “Dedicarse a las letras no impide ser también un buen guerrero.” Julio Cesar considerado cúspide de las letras latinas puede ser un buen ejemplo, o mas cercanamente el Mariscal prusiano Helmuth Von Moltke (1800-1891), quién diseño la estrategia en las guerras de unificación alemana (1864, 1866 y 1870/1871), que concluyeron con la creación del 2° Reich, sin perjuicio de ser un relevante escritor militar.
Plumaje: “Penacho de plumas que se pone por adorno en los sombreros y casco.”
Podenco: “Perro de caza.” Perros de caza de antiguo origen. Su difusión en países del Mediterráneo se atribuye a los fenicios y su aspecto se asemeja al chacal o Anubis, dios de los muertos en el antiguo Egipto. En España se los distingue entre otras razas, en catalán o ibicenco, gallego, andaluz o canario.
Postura: “En guardia. Preparado para entrar en combate.”
Prez: “Honor que se adquiría con una acción gloriosa.”
Puente levadiza y honda cava: “Plataforma que en los castillos se ponía sobre el foso.” Puente levadizo de los castillos del Medioevo para cruzar sobre el foso que circundaba la muralla exterior, accionado mediante cadenas, contrapesos, cuerdas y poleas.
Puesto: “En la caza, lugar donde se espera a los animales.” Caza al acecho, por oposición a la caza al rececho, en la que se persigue a la presa a campo traviesa.
Quinto: “Ver tercio.”                                                                              
Ramón de Hoces: Controvertido personaje apodado “el sevillano”, cuya existencia nunca fue debidamente acreditada. De profesión puñalero es mencionado por Sancho Panza y reconocido por Don Quijote, como afamado labrador de puñales buidos, es decir provistos de hoja acanalada y muy afilada. Otra versión (James D. Lavin. A History of Spanish Firearms), sostiene que Cervantes pudo haberse inspirado para la creación del personaje en Simón de Hoces “el Augsburgués,” armero natural de Augsburgo radicado en la España del siglo XVI, quién haciendo honor a su apellido utilizaba un punzón en forma de hoz.
Rampante: “En heráldica, animal erguido sobre las patas traseras.”
Regente: “Presidente o juez principal de la audiencia.”
Regidor: “Miembro del ayuntamiento.”
Rencuentro: “Combate.”
Reptar: “Retar, desafiar.”
Retar: “Desafiar.”
Revellín: “Torre de vigía.”
Revés: “Golpe dado con la espada.”
Ristre: “Soporte para la lanza fijado en el peto de la coraza.” Desaparecido el arnés blanco y aún el peto utilizado por los regimientos de coraceros hasta el Siglo XIX, se utilizó la expresión “lanza en ristre” como la acción de empuñar la lanza para iniciar el combate.
Rodela: “Escudo pequeño y redondo.” La rodela y la daga de mano izquierda se usaron junto con el Rapier (Siglo XVI), en los llamados combates de armas dobles.
Rondar: “Hacer la ronda de vigilancia nocturna.”
Roque Guinart (1582 – 1635): Referencia a un bandolero catalán miembro de los nyerros, conocido como Perot lo lladre o Pedrote, que asolaba los alrededores de Barcelona y cuyo verdadero nombre era Rocaguinarda. Habría sido finalmente indultado, a cambio de combatir como oficial de los tercios españoles en Nápoles.
Saco: “En lenguaje militar, saquear.”
Sambenito: “Túnica que llevaban los condenados por la Inquisición.”
Santa Hermandad: Milicia policíaca rural creada por los Reyes Católicos. (1476 – 1835).
Santiago y Cierra España: “Invocación de los españoles al acometer en una batalla.”
Santiago: Santiago apóstol, aparecido conforme a la tradición en la batalla de Clavijo (844). Su sepulcro fue encontrado en el Campo de la Estrella (Compostela), en el año 813.
Señuelo: “Reclamo para cazar aves.”
Sobrevista: “Poncho con que se cubría la coraza.” También conocido como sobreveste o sobrevesta. El término reconoce su origen en la palabra sobrevestir.
Soldada: “Sueldo, salario.” Pago del sueldo o salario al soldado.
Soldadesca: (A la) “Al uso de los soldados.”
Sus: “Voz para ordenar que se ejecute con celeridad algo.”
Tahalí: “Tira de cuero para colgar la espada.” También conocido como talabarte, cruzaba pecho y espalda de derecha a izquierda donde pendía la espada. El tahalí o porta sable, en una versión acotada y fijado en el cinto, continuó en uso hasta nuestros días. También existen bayonetas - cuchillo, cuchillos de combate y machetes militares, con un tahalí incorporado al cuerpo mismo de la vaina. Vid también Biricú en glosarios de este blog.
Tapaboca: “Golpe dado con la punta de la espada.”
Tercio: “Regimiento militar.” Unidad militar compuesta por veteranos profesionales del ejército español bajo los Austrias. Se los clasifica en tercios viejos como los de Sicilia, Nápoles y Lombardía o nuevos como la Legión Española (Tercio de extranjeros), creada en 1920 por el comandante José Millán Astray para operar en el norte de África (Marruecos español). El vocablo pudo derivar de Tercia, unidad militar en tiempos de la dominación romana en España, o por los tres mil hombres de los que al parecer los tercios se componían.
Tizona: “Espada.” Nombre con el que también se conoció a una de las dos espadas del Cid Campeador, llamándose la otra Colada.
Torneo: “Combate de caballeros en grupo.” Por oposición a la justa que era el combate entre dos caballeros, separados por una línea divisoria llamada liza.
Trinchea: “Trinchera.”
Trinchear: “Atrincherar.”
Turquesa: “Molde.” Nombre con el que se conocía el molde para fundir la bala rasa.
Vara palo: “Vara larga y gruesa. Golpe dado con una vara o un palo.”
Vara: “Bastón de mando.”
Venablo: “Lanza corta.”
Vereda: “Parte del terreno que cada cazador cubre desde el puesto.”
Virote: “Dardo.” También conocido como saeta, vira o perno de ballesta. Eladio Baldovín Ruiz en Tropas de la Casa Real. Historia Orgánica (AF Editores. Valladolid, 2009), al abordar el título "Archeros (Arqueros) de Borgoña", aporta los términos pasador y viraton (Sic), aplicados al proyectil disparado por la ballesta. (Circa 1500).
Visera: (Calar la) “Bajar la parte del yelmo que cubre el rostro.” Celada con movimiento de arriba a abajo y viceversa.
Visorrey: “Virrey, representante del rey.”
Volatería: “Cetrería.”
Yelmo: “Parte de la armadura que resguardaba la cabeza y el rostro.” Evolución del casco por la incorporación de protección nasal frente a la acción de la espada, y de las astillas provenientes de las lanzas quebradas en los torneos (recuérdese la expresión “romper lanzas”). Su nombre procede de la voz germánica helm y podía ser abierto o cerrado. Partes del yelmo fueron: la celada con o sin movimiento y la babera que protegía la boca, la mandíbula y el mentón.
Zapatilla: “Botón que llevan en la punta las espadas de esgrima.” El botón o zapatilla, de cuero o metal se utilizó en las espadas a fin de practicar esgrima sin riesgos, sobre todo en la italiana a partir del Siglo XVI (con espada ropera o rapier), consistente en el arte de utilizar solo la punta de la espada. Las de esgrima propiamente dichas (espada, florete y sable en la actualidad), carecen también de filo y punta, rematando la hoja en un botón romo que forma parte de la misma, y ya no es removible.


Referencia:

*) Miguel de Cervantes. Don Quijote de la Mancha. Real Academia Española. Asociación de Academias de la Lengua Española. Segunda Edición del 4to. Centenario. Alfaguara. Barcelona, 2015
La primera parte del Quijote se publicó en 1605 bajo el título “El Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha” y la segunda en 1615 como “Segunda parte del Ingenioso Cavallero Don Quixote de la Mancha.” Una versión apócrifa de la segunda parte del Quijote, atribuida a Alonso Fernández de Avellaneda fue publicada en 1614.
La Real Academia Española fue fundada en 1713, siendo sus primeras publicaciones el Diccionario de Autoridades, la Ortografía y la Gramática. En 1780 dispuso la publicación del Quijote, impreso por D. Joaquín de Ibarra, cuyas viñetas, cabeceras y otros ornamentos se reproducen en la edición del 4to. Centenario.

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domingo, 18 de diciembre de 2016

Curiosa pieza para estudio y colección: Cuchillo de abordaje español para la marina, modelo del año 1867.


Cuchillo de abordaje español modelo 1867



por José Luis Mignelli

Oportunamente llegó a nuestra mesa de trabajo un ejemplar de este curioso cuchillo que intentaremos describir: Presenta cabo de latón gallonado con falso pomo, al que está remachado el extremo de la espiga, y monterilla corrida y simulada, con una cruz recta de cortos gavilanes del mismo material. La hoja provista de un amplio recazo desigual, con sus respectivos espesores cuadrados, es recurvada (o de doble curvatura), al estilo yatagán. Fue vaciada a dos mesas, separadas entre sí por una espina que acompaña el movimiento de la misma. De esta manera cada arista cortante al exterior e interior presenta una porción de filo convexo y otro cóncavo, ubicados en forma opuesta cada uno respecto del otro, con excepción de la punta donde ambos filos son convexos. El ejemplar carece de vaina, pero la información bibliográfica nos dice que ésta era de cuero negro, con brocal y puntera del mismo material que la empuñadura.

Hemos encontrado tres fuentes bibliográficas que se ocupan de este cuchillo. La más detallada es "Armamento Portátil Español 1764 - 1939" de Bernardo Barceló Rubí, 1) quien lo describe bajo el Nro. 18, señalando: "La hoja [es] de doble curvatura con lomos cuadrados cortos y desiguales en su arranque y dos filos a dos mesas en el resto". Le asigna un valor de 8 pesetas para el año 1871, conforme a la Real Ordenanza del 7 de junio de ese año y entre las medidas que aporta rescatamos las siguientes:

Largo total: 360 mm.
Peso total: 475 gramos
Largo de la hoja: 260 mm.
Peso de la hoja: 255 gramos
Largo de la vaina: 275 mm
Peso de la vaina: 100 gramos

El ejemplar de la foto reproducida en el libro no incluye a la vaina, y lleva grabado en la parte central de la cruz el Nro. 14. "The Lyle Official Arms & Armour Review. Identification & Price Guide", en su 8ª edición correspondiente al año 1983, nos muestra un ejemplar de este cuchillo y su vaina, al que asignaban por entonces un valor en subasta de los prestigiosos auctioneers Wallis & Wallis de Sussex, de 90 libras esterlinas o 160 dólares estadounidenses, calificando a la pieza como "rara", pero datándola erróneamente como modelo 1876, presumiblemente por una inversión en la impresión de las dos últimas cifras. 2) Por su parte Rafael Ocete Rubio en "Armas Blancas de España", publicado por Tucán en 1988, describe brevemente al cuchillo ofreciendo sólo un dibujo del mismo sin  su vaina. 3)


Referencias:

1) Librería y Editorial San Martín. Madrid, 1976.

2) "A rare Spanish M 1876 naval boarding knife, recurving blade 10 in., solid brass ribbed grip, stamped C22. In its brass mounted leather sheath." (Lyle Publications, 1982. Glenmayne, Galashields, Scotland.)

3) "... cuchillo de abordaje modelo 1867, con empuñadura de latón y hoja de doble curvatura, que le confiere un aspecto inconfundible."


Glosario:

Gallonado (gallones): Resaltos transversales dispuestos en forma continua o alternada en el puño o cabo de algunas armas blancas, para asegurar su sujeción a la mano.

Latón: Aleación de cobre y zinc.

Yatagán: (cuchillo en turco) Sable corto característico de Turquía y países balcánicos, con hoja de filo cóncavo en gran parte de su recorrido y convexo en las proximidades de la punta. Carece de guarnición o gavilanes, presentando en el extremo inferior del puño una virola. Ésta se prolonga en una pieza envolvente de metal fino labrado como plata u oro, que recubre el talón y en forma parcial los primeros centímetros de la hoja. El puño elaborado en madera, cuerno o marfil, remata en su extremo superior en dos orejas que favorecen la sujeción. Se ha señalado la relación de su hoja con el Kopis griego, la Sosun Pattah india y el kukri nepalés. (Vid Carlo Galizzano. el Gran Libro de las Armas Blancas. Editorial De Vecchi S. A. Barcelona, 1990. Frederick Wilkinson. Armas y Armaduras. Editorial Noguer S. A. Barcelona, 1978. Swords. A Visual History. Dorling Kindersley Limited. London, 2010).

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viernes, 2 de diciembre de 2016

La mejor razón la espada


Bibliografía: “Manual de Esgrima y Duelo”, por D. Antonio Heraud y Clavijo de Soria. Nueva edición. Comprende una nota preliminar y III partes (Historia de la Esgrima, Tratado de la Esgrima y Duelo), y 114 láminas. Editado e impreso por Librería de la Viuda de CH. Bouret. París y Méjico, 1892


Por José Luis Mignelli

                                   


“Miserable arquero, tú que te jactas tanto de tu rizada cabellera, y que sólo sabes mirar a las mujeres, atrévete a atacarme de frente con las armas en la mano y verás que tu arco y tu carcax no lograrán salvarte.”

Diomedes                                   



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Que entre gente encopetada
Y caballeros de nervio
Dice un antiguo proverbio
La mejor razón la espada

“Un lance de honor” de Wenceslao Ayguals de Izco


                              


Señala el autor en la nota preliminar de este trabajo, además de los títulos que incorpora y que motivan la nueva edición, la estrecha relación de la esgrima con la guerra y la defensa personal, circunstancias que hacen al tema apasionante. Acota que la esgrima en la antigua Roma tiene relación con la nuestra, ya que el combate a muerte de los gladiadores se parece mucho a los duelos de nuestra época (fines del siglo XIX), ya sea por razones de honor o cuando ante el disenso, periodistas y políticos buscan una satisfacción extra legal a reales o presuntos agravios. Anticipa asimismo que abordará este tema, que supone el combate caballeresco con espada, florete, sable y pistola, de la mano de expertos como el conde Verger Saint - Thomas, Tavernier y el barón de Vaux; así como en lo general acude a los trabajos de Mérignac y De Prevost, histórico uno y técnico el otro respectivamente. No omite relatos de duelos reales, con trágicos y a veces risibles resultados, incorporando asimismo en forma complementaria la esgrima del palo bastón y la del fusil con bayoneta. Por nuestra parte nos ceñiremos estrictamente en nuestro comentario a la parte histórica, sin perjuicio de mencionar algunas generalidades sobre la esgrima y el duelo.




Destaca Heraud y Clavijo de Soria el carácter secundario del manejo de las armas blancas en el ámbito militar, en una época regida por el fusil de tiro rápido y el cañón de largo alcance. Sirve en cambio dice, para la educación corporal y formación del carácter, en los llamados duelos inofensivos o asaltos de esgrima.

Señala que en tiempos de griegos y romanos las armas eran de dos categorías, las arrojadizas como dardos y lanzas y las que se esgrimían con la mano, destacando el desdén que los guerreros helenos sentían por los arqueros, a los que no dudaban en calificar como soldados de categoría inferior por no enfrentar cara a cara al enemigo. Así se recuerda literariamente el desprecio manifestado por Diomedes a París (que reza parcialmente el epígrafe), cuando este lo alcanzó con una flecha disparada con su arco amparado tras una columna. 1)

Dice el autor que en sus orígenes los griegos peleaban en forma desordenada, librando junto al rey combates individuales dentro del campo de batalla. Todo cambiará con la llegada de los dorios (después conocidos como espartanos o lacedemonios) al Peloponeso, pueblo guerrero y disciplinado sin par, siempre dispuesto con sus armas a la mano, a fin de controlar a los pueblos conquistados como sus sometidos los ilotas. Aparece en Esparta el hoplita 2) provisto de dos armas ofensivas, la lanza y la espada de hoja corta para usar de punta y con forma de hoja de salvia de entre 14 y 15 pulgadas de longitud, disponiendo en lo defensivo de casco de bronce, escudo, coraza y borceguíes de espinilleras consistentes en placas para la protección de las piernas. El uso del escudo con la mano izquierda, era fundamental para parar el golpe de la lanza (que a veces se tornaba arma arrojadiza), o la estocada de la espada, al punto que su extravío como el del casco fueron severamente castigados. El escudo era de forma oval por abajo y terminado en punta en la parte superior, cubría casi todo el cuerpo y podía presentar a uno y otro lado ranuras para pasar la pica o la espada. La táctica cambió, evitándose el combate singular y formando falanges compactas que arrollaban con la fuerza de su masa al enemigo. La carga de la caballería tebana armada por excepción de mazas, era detenida con picas de contención descritas por Polibio, con un largo de entre 8 y 9 metros; en el marco de una estrategia que a poco se extendió desde Esparta a toda Grecia.

Describe a la educación romana dirigida primordialmente a la guerra, con fines defensivos, o para el sometimiento de otros pueblos cuyas tierras o riquezas ambicionaban. Por lo expuesto, jóvenes de ambos sexos se ejercitaban diariamente en el Campo de Marte con arco, lanza, espada y escudo protector. Sus armas eran semejantes a las de los helenos y también su táctica, que consistía en obtener la victoria en las batallas por el empuje colectivo de sus fuerzas, relativizando el lucimiento personal. Sostiene que hombres y mujeres de distintas clases sociales practicaban esgrima, lo que motivó la sátira de Juvenal respecto al adiestramiento de estas últimas. Señala que numerosos ciudadanos de alcurnia, adoptaron bandas de gladiadores en calidad de guardias personales como las de Clodio, Milon y Catilina y no faltaron nobles incluido el emperador Cómodo, que se batieron en la arena. Todo ello acontecía en circos levantados en Roma y otros lugares del vasto Imperio como Bretaña, Galia, España y África. Marco Aurelio indiferente por principio a este espectáculo, prohibió en su momento el filo de las armas utilizadas en los juegos, pero fueron cortantes bajo otros emperadores como Druso hijo de Tiberio. Prisioneros de guerra, esclavos, condenados a muerte, e incluso incursos en delitos como el fraude o el peculado, amén de ciudadanos libres de clases superiores o venidos a menos por la pérdida de su fortuna, engrosaron las filas de la lucrativa cofradía de gladiadores. Clasificados conforme a su especialidad, hubo quienes militaron en mas de una categoría. Pasa así revista Heraud a los “mirmillones” armados de casco, escudo, y espada corta en forma de hoz para enfrentar a los “reciarios” provistos de tridente, puñal y una red de forma cónica con una cuerda en su extremo, lastrada con bolas de plomo en su abertura para desplegar sobre el contrincante. Los “secutores” o seguidores provistos de espada, escudo y casco con visera, así llamados por perseguir sin cuartel a los reciarios por la arena circense. Los “homóplacos” armados de coraza completa, escudo cuadrado, casco con visera y espada, considerados los más eficientes y un anticipo de los caballeros cubiertos de hierro de la Edad Media; fueron los más peligrosos y solo combatían entre ellos. Los “laquearios” sustituían la red por un lazo con nudo corredizo para atrapar por el cuello a su ocasional enemigo. Los “tracios” luchaban con su arma característica la sica y un escudo. 3) Los “velites” utilizaban el dardo y la lanza así como los “provocadores”, identificados con este nombre por ser los primeros en iniciar los combates. Los “dimaqueres” se caracterizaban por portar armas alternativas como 2 puñales o 2 espadas o un puñal y un tridente. Los “andabates” combatían montados a bordo de un carro o auriga al igual que los “esedarios”, con la particularidad de llevar los primeros los ojos vendados o un casco ciego, o combatir en la oscuridad de la noche sobre el horario de cierre de los juegos. Los “equites” luchaban montados a caballo y armados de una larga lanza. Los “catervarios” se caracterizaban por pelear en banda, nunca individualmente. Los “meridiarios” peleaban provistos de espadas y hacia la mitad del día como su nombre lo indica. Por fin los “bestiarios” enfrentaban fieras traídas de los confines del Imperio, tales como felinos, toros, elefantes y osos. Vestían una túnica sujeta solo en el hombro izquierdo y se armaban con un escudo pequeño y una espada corta, valiéndose a veces de hoces y estacas como elementos defensivos. De necesitarse suplentes de cualquier orden, estaban siempre disponibles los “supositilios” o gladiadores de reserva.  

Los juegos se anunciaban mediante avisos en los muros, a la vera de los caminos y hasta en monumentos públicos y mausoleos. Comenzaban con un desfile de gladiadores en traje de gala, vistiendo luego el de combate y entregándose a un entrenamiento previo en la arena, antes de ser debidamente armados. Si el gladiador resultaba vencido, el pueblo pronunciaba sentencia de sobrevivencia o de muerte, representada esta última con el gesto del pulgar de la mano hacia abajo y recitando la formula latina “recipe ferrum” (recibe el hierro).

Señala el autor que el después llamado Coliseo de Roma, que en su origen se conoció como “Coloseo” por estar cerca del “Coloso de Nerón” con capacidad para 80.000 asistentes, fue solo uno de los escenarios de estos espectáculos. Iniciado el edificio por Vespaciano, debió ser completado por su hijo Tito Flavio quien lo sucedió como emperador, trabajando allí 10.000 judíos tomados prisioneros después de la rebelión de Judea y la destrucción de Jerusalén en el año 70 de la era cristiana. Complementariamente los romanos amaban la recreación de batallas históricas, las que por su naturaleza requerían de un ámbito más grande. En ellas los legionarios participaban con espadas desprovistas de filo, representando batallas a campo abierto o asalto a baluartes, formando la llamada “tortuga militar” con hombres y escudos.

Se pregunta el autor como se operó la conversión de las fuerzas regulares del Imperio, en los caballeros de la Edad Media, estribándolo en la circunstancia de que la caída del imperio romano de occidente no supuso la creación de estados unitarios con recaudación de impuestos que permitieran montar ejércitos, sino de feudos a cargo de señores que consideraban al rey solo como “el primero entre sus iguales”. El armamento resultaba entonces del esfuerzo de particulares. Todo propietario era a la vez un guerrero y convocado por el rey, debía presentarse con los suyos debidamente provistos de armas y vituallas para la campaña. Esto incluía no solo a seglares, sino también a obispos y abades. Hacia el siglo IX los peones u hombres armados de a pie, con escudo y lanza debido a su relativa pobreza de medios, fueron desapareciendo y solo quedaron los caballeros provistos de armadura o catafractos. Así fue que las batallas se convirtieron nuevamente en combates singulares entre caballeros, que consideraban la guerra un juego o competencia, relativizando a veces la victoria. Todo hombre de armas tenía “derecho de guerra” respecto de sus vecinos, en razón de un insulto o de una pretensión territorial contra otro señor feudal, cuya captura y consiguiente pago de rescate, resultaba mucho más rentable que darle muerte en batalla. Al respecto el autor cita como ejemplo la batalla de Bremule en el año 1119 entre franceses e ingleses, con la participación de 900 caballeros de los cuales solo 3 murieron en combate, pero 130 cayeron prisioneros con el consiguiente daño económico que supuso para los perdidosos rescatarlos. Los caballeros estaban armados de una espada con hoja de acero y una lanza de madera de fresno con punta, escudo de madera y cuero, yelmo con nasal y una túnica con anillos de hierro reemplazada después por la cota de malla que los cubría hasta las rodillas. Su única profesión era el combate real en la guerra, o el simulado en justas y torneos realizados a Palenque Cerrado. Estos últimos resultaron a veces más sangrientos que aquella, por la presencia de damas que los incentivaba al lucimiento personal en el combate, mencionando el autor un torneo realizado en 1240 cerca de la ciudad de Colonia en el que 60 caballeros perdieron la vida. Razones como esta, motivaron la adopción de las llamadas “armas corteses”, consistentes en lanzas sin punta y espadas cuya hoja estaba desprovista de filo y punta. En principio los caballeros eran reclutados de la clase alta y pudiente, sin perjuicio de excepciones ya que la vileza de origen se perdía ocasionalmente con la ceremonia de iniciación, requiriéndose contar con 21 años de edad para ser armado caballero. Se podía sin embargo ingresar como paje a los 7 años y como escudero a los 14. Armarse caballero suponía una ceremonia militar y religiosa, en la que el aspirante “pasaba la noche en blanco”, velando armas y acompañado de sus padrinos y un sacerdote, en medio de un ritual de purificación que incluía baño, ayuno, confesión y penitencia. Por la mañana era armado caballero por el rey con tres golpes de espada dados en su cuello con el plano de la hoja, previo compromiso de “sostener la religión y la honra de la caballería”, que lo obligaba también a sostener huérfanos, viudas y desvalidos y constituirse en protector de las damas en peligro.

Dice Heraud que la caballería no terminó como se ha dicho por la aparición de la pólvora, sino por cuanto los reyes de Europa central y las ciudades, comenzaron a reclutar milicias compuestas por aventureros y mercenarios, que percibían un sueldo dando así origen al nombre de “soldados”. Pese a su origen plebeyo pudieron estas fuerzas sobreponerse a los caballeros andantes, provistos como estaban de ballestas traídas de oriente, picas o el gran arco inglés realizado con madera de tejo de 2 metros de longitud, capaz de disparar por un arquero entrenado hasta 6 flechas por minuto. Los arqueros ingleses integrados por campesinos a pedido del rey, derrotaron así a los caballeros franceses en Crecy, Poitiers y Azincourt.

Sostiene Don Antonio Heraud que la esgrima concebida como el arte de estudiar la espada, los quites, estocadas y respuestas con supresión absoluta de los tajos, nació en España pasando después a Italia; citando en su apoyo a “La Historia de la Esgrima” de Mérignac. Describe los llamados “juicios de Dios”, de los que dice fueron numerosos en España, citando como ejemplo el duelo en banda librado en Zaragoza entre 4 caballeros cristianos y 4 musulmanes, en el que se dirimía la fidelidad de la sultana Zoraida. Resultando vencedores los cristianos, cuya honestidad defendían, los musulmanes se retractaron manifestando que atento al resultado, su acusación había carecido de fundamento. Dice que en el siglo XVII los maestros de esgrima en España crearon golpes e hicieron escuela, pero los duelos se convirtieron en una verdadera manía lo que motivo que fueran severamente castigados con pena de muerte. Los motivos de los mismos fueron siempre razones triviales y nunca por causas graves, recurriéndose en el segundo caso al asesinato por bandas de espadachines a sueldo, como las que hubo a tal fin en la ciudad de Valencia. Los duelistas usaban una espada larga con gánigo*) en su empuñadura y en la izquierda un capotillo para las paradas, al igual que los vistos en los duelos con navaja. Cuando el arte de la esgrima pasó de España a Italia, toda Europa se pobló durante los siglos XVI y XVII de maestros italianos. Define despectivamente su esgrima como poco franca, llena de refinamiento, asechanzas y zancadillas, siendo lo fundamental en ella herir solo de punta. Aparece el paso adelante en el momento de atacar a fondo concebido en 1606 por el maestro Giganti de Venecia y a mediados del siglo XVIII la careta de esgrima diseñada por La Boessière. Destacaron buenos esgrimistas en Bélgica como Lobkowitz, defensor acérrimo de la escuela italiana y obispo de la ciudad de Gante. Seriamente enfrentado por aquella razón con el maestro de armas Gerardo Morrine, lo retó a duelo que logró interrumpir a tiempo el deán del cabildo. Después de ser debidamente instruidos por maestros italianos subalpinos, el cetro de la esgrima paso finalmente a Francia, donde los maestros organizados en gremios terminaron eclipsando a los italianos y cada regimiento llegó a tener su propio instructor. Los duelos también fueron numerosos en Francia, pese a la drástica persecución a la que los sometió Richelieu. En época de la revolución, Agustín Rousseau maestro francés de esgrima de los hijos de Luis XVI, fue ejecutado previo juicio en 1794, al parecer por esa sola razón, ya que la orden de arresto decía: “Rousseau maestro de esgrima de los hijos de Capeto”. **)

Dice que la esgrima del siglo XIX anterior a 1830 se caracterizó por su gracia, donaire, eficacia y belleza, pero a partir de esa fecha si bien hubo buenos tiradores ya no hubo estilo o escuela. Cita entre los grandes maestros franceses del siglo XIX a Bertrand y sus ocasionales contendientes Lafaugere y Lozés, los Mérignac, padre e hijo y Pons; y entre los duelistas al diputado y polemista Cassagnac, famoso por su frialdad en combate y a Rochefort, nervioso pero igualmente eficaz. Relata el enfrentamiento en la pedana del barón San Malato con el maestro francés Luis Mérignac (hijo), quién lo derrotó alcanzándolo con el botón de su espada en once oportunidades, frente a solo una vez del italiano. A poco y a raíz de un comentario despectivo, se batió a duelo San Malato con Pons, quién lo hirió levemente.

Señala que la esgrima fue por entonces una preparación para un eventual o inevitable duelo, aconsejándose por tanto a los tiradores la práctica del florete y la espada, o solo la espada sin no se disponía del tiempo suficiente. Considera como arte superior la esgrima del florete por sobre la espada, ya que aquél exige cualidades físicas, morales e intelectuales que obligan al cuerpo y al espíritu a ponerse en tensión, describiendo movimientos plásticos, armoniosos y variados que permiten definir dicha esgrima como un juego de ajedrez en acción. Desde el punto de vista de la salud física o higiene, ambas practicas conducen a la enfermedad de la varice o ensanchamiento de las venas de las piernas, siendo a este respecto preferible la esgrima del palo bastón que obliga a movimientos armoniosos y paralelos del cuerpo, haciendo circular la sangre sin que se agolpe en las piernas. Es el golpe del pie en el ataque, lo que produce en el tirador de esgrima, tarde o temprano la dilatación de las venas. 4)

Señala por fin que el duelo tiende a desaparecer por el ridículo que sobre el ha caído, así como por el progreso de las ideas de justicia y equidad en el mundo. Perseguido por una legislación draconiana fue finalmente extirpado con éxito en Inglaterra donde los duelos eran mortales, siguiéndola por ese camino Bélgica e Italia. Dice que en Suiza y Alemania se les permite el duelo a los estudiantes, que solo se desfiguran el rostro protegiéndose adecuadamente el resto del cuerpo. 5)

  

Referencias:


1)     Diomedes, rey de Argos . Héroe de la guerra de Troya o Ilión, que supuso el enfrentamiento entre griegos y autóctonos, considerada la victoria de la Edad de Hierro sobre el bronce. Vid Homero (el ciego), poeta griego a quién se atribuye “La Iliada” poema épico de 24 cantos y “La odisea” que relata el regreso de Ulises u Odiseo a Itaca,
2) Hoplita: (del griego hóplon) con el significado de instrumento o arma. También soldado griego portador de armas pesadas. De allí hoploteca o depósito de armas.
3) La sica dió origen a la palabra sicario con el significado de hombre hábil con el cuchillo y no asesino a sueldo como equivocadamente se lo interpreta hoy. Fueron los legionarios romanos los que llamaron sicarios a los patriotas tracios que resistieron la invasión, por su habilidad en el manejo de la sica.
4) La comprensión acabada de un manual de esgrima requiere no solo su lectura sino la práctica de la misma, atento a su complejidad y a la dedicación que por ello requiere. A modo de ejemplo mencionaremos que Heraud y Clavijo de Soria considera a la espada el arma de esgrima por excelencia, aunque dice que la moda ha hecho que caiga en desuso y solo se tire en los salones sable y florete. Describe a la espada de taza y “gabilanes” de aquél tiempo compuesta de hoja de sección triangular y guarnición, observando en la primera el fuerte o punto de apoyo, el medio de proporción y la punta o flaqueza y presentando la guarnición: taza, gavilanes, puño y arco. Entra luego en materia a través de 55 apretadas páginas con ilustraciones (mas otras 10 que dedicará a la esgrima de la espada con daga de mano izquierda), las que abarcan: saludos, guardias, posiciones de la mano y el brazo, 7 estocadas  llamadas 3°, 4°, 5°,7°, 9° y acigos también conocida como 2° o de noche (por ejecutarse en duelos nocturnos) y flanconada, puntos corridos, tiempo, transferida, semicírculos, circulo entero, batir el hierro, 5 cuchilladas consistentes en cortes y reveses según sean dados de derecha a izquierda o de izquierda a derecha, quites, paradas, contra paradas, atajos, desarmes y hasta conclusiones consistentes en tomar con la mano izquierda la muñeca o la taza de la espada del adversario, amenazándolo con la punta de la propia y poniendo así fin al combate. La primer estocada se llamaba 3° por cuanto 1° y 2° se asignaban respectivamente a los tiempos para desenvainar y ponerse en guardia. La estocada acigos recibía su nombre de la artería homónima situada bajo el sobaco y a la que iba dirigida la punta. Hoy día la espada de esgrima solo hiere de punta, siendo válido el doble golpe y no siendo necesario eludir previamente la acción del adversario, estando siempre provistos los tiradores de peto, careta y guantes. La esgrima del sable era igualmente compleja, contando también con 5 cortes y reveses y solo dos estocadas llamadas 3° y 4°, cuya ejecución suponía un grave riesgo para el tirador o el duelista en su caso.
5) Sobre el mensur (de mensura y por extensión acción de medirse frente a un adversario), practicado vgr. por los hermanos de las cofradías estudiantiles de la Universidad alemana de Heidelberg en Bade – Wurtemberg, puede consultarse el capítulo “Le sabre de duel des étudiants allemands” en la obra “Les Armes Blanches Modernes” de Christian–Henry Tavard, publicada por Balland de Paris en 1971. Dichos combates son considerados como una etapa intermedia entre el antiguo duelo y la esgrima deportiva moderna y en concepto de un profesor “no son más peligrosos que un match de box o una carrera de automóviles”, sin perjuicio del “schmiss” o cicatriz en el rostro que permanecerá para siempre, y que en otro tiempo significó un timbre de honor.

Llamadas:

*) Posible referencia a la taza de la espada, ya que gánigo es un vasija de barro originaria de las Islas Canarias.
**) Por el rey francés Hugo Capeto (987 – 1048), quién inició la sustitución de los carolingios por los Capetos que reinaron por siglos en Francia.

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